

El libro de "El curioso incidente de un perro a medianoche" me encantó, parece que es un best seller, según el número de ventas que ha tenido, no es que yo tenga nada contra ellos, pero he sido incapaz de leerme ninguno de los que todos sabemos y que todos leen en el metro, no los citaré.
Pues bien, Christofer, chico de 15 años, autista, sincero como nadie lo ha sido nunca, auténtico, reticente a las muestras de cariño, inteligentísimo y muy pertinaz, es de los personajes de ficción que más han despertado mi simpatía en los últimos 20 libros leídos. Aunque lo leí hace un tiempo, y suelo evocar a Chris, como le llamo yo, para un sin fin de pseudo manías, lo he recordado hoy por el Curioso Incidente del Perro Vivo Ahorcado que viví ayer.
Iba yo cargada con una mochila de montaña, sí de las grandes enormes repleta hasta los bolsillos de arriba, una bolsa de mano y en la otra mi adorado perro de perrera PUCK, pucky para los amigos. Pues bien tras caminar, yo arrastrándome el trecho de 7 paradas de MEtro, ya que no me lo dejan subir ahí ni tampoco a ningún TAXI, llegamos a nuestro destino, el destino era una nueva casa de transición que durará hasta la semana que viene.
Ansiabamos llegar y descansar, cogimos el ascensor, pulso el 2º, de pronto las puertas empiezan a cerrarse y Puck, tan vivaz como acostumbra, se sale, las puertas completamente herméticas, la correa en mi lado, él ladrando en el otro, el elevador empezó a elevarse, grito, consigo que la correo se salga del ascensor, los dos pisos de mi subida son eternos, mucho más que cuando se producen los silencios incómodos con vecinos secos, se abre la puerta, suelto mi equipaje, bajor corriendo gritando:
- Puckyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
Nadie contesta
Las lágrimas van cayendo sobre las escaleras de madera, me imagino lo peor, ya veía visceras, y grana esparcida por todo el rellano, llego al bajo y me encuentro a mi queridísimo Pucky, inmóvil, colgado, como un ahorcado, de su correa roja en la parte alta del ascensor, le miro, me mira petrificado.
Joder,
ESTÁ VIVO, VIVO, VIVOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, le desengancho entre achuchones, lametones, revolcones.
Subimos a casa, se sienta conmigo en el sofá, y escuchando nuestra respiración de alivio al unísono me abro una cerveza.
Comentarios
¿que divina preciosa me habló de él?
mmmmmm
no recuerdo
Sí, es un libro totalmente recomendable para bellezones como usted querida Mary.
Alex, fiestuqui of course. El martes día grande, en todos los sentidos, acojonada por lo que me pueda encontrar en la casa de los monstruos pero feliz por entrar en mi castillito devastado...